DOLOR EN LA CADERA

Puede tener diferentes orígenes, en personas jóvenes deberemos buscar alteraciones de la estructura de cadera que estén condicionados un mal funcionamiento de la misma y que a la larga puedan ocasionar una erosión de la superficie cartilaginosa y abocar hacia la artrosis precoz de esta articulación. El paciente nos explica dolor al realizar determinados movimientos (entrar y salir del coche, dificultad al colocarse el calcetín …) y una disminución del rango de movilidad de dicha articulación.

¿Cómo podremos llegar al diagnóstico?

Es fundamental establecer la causa que está originando esta molestia, por ello se impone un examen detenido del paciente, así como el estudio radiológico específico para valorar si existen alteraciones en la estructura articular (conflicto anterior de cadera, coxa vara, insuficiencia del acetábulo…). En fases iniciales la RMN nos podrá evidenciar el desgaste del cartílago articular, lesión del rodete glenoideo y/o de los ligamentos.

El tratamiento estará en función de la causa que este originando las molestias para proceder a introducir las medidas terapéuticas oportunas. En los casos que exista una causa mecánica que este erosionando la articulación podremos acudir a la artroscopia de cadera e intentar re-modelar esta alteración estructural.

Si el proceso de desgaste de la articulación (artrosis) está en una fase incipiente podremos ayudar al paciente con tratamientos que retrasan o aminoran la erosión del cartílago, en los caso que exista un destrucción muy marcada y que no tengamos más remedio que recomendar la colocación de una prótesis miraremos de utilizar las que dispongan de un diseño lo más anatómico posibles y que precisen de una resección ósea mínima (prótesis de resurfacing) ya que actualmente las personas tiene una larga esperanza de vida lo que hará necesario su recambio con el tiempo. Además, estas prótesis permiten al paciente joven llevar una vida activa.